
Ejemplo de afectación de las uñas por hongos. El diagnóstico permite diferenciarla de otros cambios ungueales.
Hongos en los pies y en las uñas
No todos los cambios
son hongos.
La infección por hongos en la piel se llama micosis; cuando afecta a las uñas, onicomicosis. Puede aparecer picor, enrojecimiento o descamación en la piel, o una uña que cambia de color, se engrosa o se vuelve frágil.
La humedad, el exceso de sudoración y el calzado poco transpirable favorecen el problema. Pero una uña gruesa o amarillenta también puede tener otras causas.
Antes de elegir un tratamiento, confirmamos qué está pasando. En la sospecha de onicomicosis, la toma de una muestra para cultivo ayuda a identificar los microorganismos implicados.
Un tratamiento dirigido al diagnóstico
Tratar la infección.
Cuidar también la piel y la uña.
Confirmar el origen
Exploramos la piel y las uñas. Cuando está indicado, completamos el estudio con una muestra para cultivo antes de pautar el tratamiento.
Elegir el tratamiento
La zona afectada y la extensión orientan el uso de tratamientos antifúngicos y el cuidado podológico de la uña. La pauta se adapta a tu caso.
Comprobar la evolución
La uña necesita tiempo para crecer y renovar la parte dañada. Las revisiones permiten ver la respuesta y ajustar el plan si hace falta.
Papilomas o verrugas plantares
Puede parecer un callo.
El tratamiento es distinto.
Los papilomas son verrugas causadas por el virus del papiloma humano (VPH). Aparecen con frecuencia en la planta y pueden resultar dolorosos al caminar o al apoyar. A veces se confunden con durezas o callosidades.
Valoramos la superficie afectada, la profundidad y el número de lesiones. A partir de ahí elegimos un tratamiento dirigido y te explicamos los cuidados para reducir el contagio.
Entre las opciones que utilizamos están los tratamientos químicos y la laserterapia, según la lesión. El seguimiento forma parte del proceso.

Ejemplos de verrugas plantares. La exploración ayuda a distinguirlas de un callo.
Antes y después
Casos reales de tratamiento
de verrugas plantares.
Dos ejemplos de cómo puede cambiar la lesión tras el tratamiento. Pulsa las imágenes para verlas en grande.
Verruga plantar eliminada con laserterapia.
Cómo trabajamos
Del diagnóstico al cuidado
de tus pies.
Escuchamos y exploramos
Nos cuentas qué has notado, desde cuándo y si has probado algún tratamiento. Revisamos la piel, las uñas y las zonas de apoyo.
Te explicamos el plan
Distinguimos hongos, verrugas y otras lesiones. Te explicamos el tratamiento, los cuidados y las revisiones que necesitas.
Revisamos la evolución
Comprobamos cómo responde la lesión y resolvemos tus dudas. En las uñas, valoramos también cómo va creciendo la parte sana.
Pequeños cuidados que cuentan
Cuidar tus pies también
fuera de la consulta.
Controlar la humedad
Seca bien los espacios entre los dedos, cambia los calcetines y utiliza calzado que permita transpirar.
Proteger en zonas compartidas
Utiliza calzado en duchas y vestuarios. Evita compartir toallas, calcetines o zapatos.
Evitar manipular la lesión
No arranques ni cortes una verruga. Lávate las manos después de tocarla y sigue las indicaciones de protección que te demos.
Tus dudas, con respuestas claras
Preguntas frecuentes
sobre hongos y papilomas.
Hablamos contigo
¿Quieres que valoremos tu caso?
Llámanos, escríbenos o déjanos tu teléfono. Te escuchamos.


