¿Te resulta familiar?
Ese punto de dolor
que aparece con cada zapato.
Empiezas evitando un calzado. Después necesitas un separador o volver a quitar el callo. Cuando el roce condiciona tus paseos o tu trabajo, merece la pena estudiar la causa.
- Dolor muy localizado entre dos dedos.
- Una lesión circular, a menudo blanquecina, sensible al tocarla.
- Molestias que aumentan con el calzado cerrado o estrecho.
- Un callo que reaparece tras retirarlo.

El heloma interdigital aparece en un punto de presión entre dos dedos.
Entender qué lo provoca
Lo ves en la piel.
La presión puede venir del hueso.
Los helomas interdigitales, también llamados ojos de gallo u ojos de pollo, son callosidades que aparecen por el exceso de presión y roce entre los dedos. Son frecuentes entre el cuarto y el quinto dedo.
Una prominencia ósea puede comprimir la piel contra el dedo vecino. Por eso, aunque retiremos el callo y el dolor mejore, la lesión puede volver si la presión continúa. La exploración y, cuando se necesita, la radiografía ayudan a entenderlo.

Lo que se ve: el callo en el punto de contacto entre los dedos.

Lo que hay debajo: radiografía del mismo pie, que muestra la prominencia ósea responsable de la presión.
Primero, las opciones conservadoras
Aliviar el roce.
Recuperar comodidad al calzarte.
No todos los ojos de gallo necesitan cirugía. Empezamos por las medidas que reduzcan la presión y te permitan caminar con más comodidad.
Más espacio para tus dedos
Un calzado con puntera amplia evita comprimir los dedos y ayuda a reducir el roce.
Retirar la callosidad
El tratamiento podológico del callo puede aliviar el dolor. Revisamos también qué está haciendo que reaparezca.
Proteger el punto de presión
Los separadores o las siliconas interdigitales pueden descargar la zona. Elegimos la protección que se adapte a tus dedos y a tu calzado.
Cuando el callo vuelve y vuelve
Tratar la causa,
no solo la callosidad.
Si las medidas conservadoras no son suficientes, estudiamos si la cirugía mínimamente invasiva puede ayudarte. A través de una incisión de unos 2 mm, se lima la prominencia ósea que está provocando la presión entre los dedos.
En esta intervención se utiliza anestesia local del dedo. El paciente sale caminando el mismo día, con un apósito que protege la zona.
Desliza o utiliza las flechas para ver la microincisión y el control radiológico.
Actuar sobre el origen
Se trata la prominencia que concentra la presión, tras estudiar tu pie.
Caminar ese mismo día
Sales caminando por tu propio pie, con la zona protegida por un apósito.
Una incisión pequeña
Un acceso de unos 2 mm y seguimiento para acompañar la recuperación.
Un plan para tu pie
Entenderlo. Tratarlo.
Volver a calzarte con confianza.
Escuchamos qué te limita
Exploramos los dedos, el punto de roce y el calzado. Si hace falta, completamos el estudio con una radiografía.
Elegimos el tratamiento contigo
Empezamos por las opciones conservadoras. Si no bastan, te explicamos en qué consiste la corrección y resolvemos tus dudas.
Seguimos tu recuperación
Si te operas, te indicamos cómo cuidar el apósito y revisamos la evolución. El postoperatorio habitual de un heloma interdigital dura de una a dos semanas.
Tus dudas, con respuestas claras
Preguntas frecuentes sobre los ojos de gallo.
Hablamos contigo
¿Quieres que valoremos tu caso?
Llámanos, escríbenos o déjanos tu teléfono. Te escuchamos.


